
En este TERCER DOMINGO DE ADVIENTO, la iglesia nos invita a meditar en la figura de la Santísima Virgen María.
María es la figura más importante en la vivencia del Adviento. Quien mejor que ella, que llevó en su seno al Hijo de Dios, nos puede enseñar a vivir el Adviento como debe ser. Su camino estuvo marcado por la sencillez, el silencio y el servicio.
María en su corazón acogió la Palabra del Señor y por eso lo concibió primero ahí que en su seno. María llevaba en su vientre a Jesús y así fue llevada a casa de San José, por ello podemos ver en esa actitud de la Virgen, el llamado de que todos llevemos a Jesús en nuestro corazón.





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